A P L O 

AGENCIA DE PRENSA LIBRE ORIENTAL

PERIODISMO DE LA REALIDAD CUBANA EN LA ZONA ORIENTAL DEL PAIS

Carta enviada por el Dr. Ricardo Silva desde la prisión de Aguadores.
(
Guillermo Espinosa/APLO/Cortesía de la Comisión de Atención a Presos Políticos del PCRO)

Prisión de Aguadores
Santiago de Cuba; 2 de Abril, 2005

Desde mi prisión, apesadumbrado por la muerte de Su  Santidad Juan Pablo II – uno de los más grandes hombres de bien de la pasada centuria, digno representante de la Iglesia y del ministerio de nuestro Señor Jesucristo- ofrezco mis más sentidas condolencias por su deceso en este aciago día, en el cual tantos cristianos devotos como ateos han expresado asimismo sus condolencias y respeto por alguien que atravesó este mundo dejando una estela de luz y amor.

Crítico de la opresión, las desigualdades y la explotación del hombre, en carne propia sufrió tanto del yugo nazi como del totalitarismo comunista en su natal Polonia. Su actuar ha llenado de admiración al mundo entero a lo largo de su pontificado, generándose un profundo respeto hacia persona por parte de la humanidad toda, independientemente del credo político o ideológico profesado.

El problema cubano no escapó a su profunda visión de hombre de Dios: se manifestó lo mismo contra el embargo que contra la supresión de las libertades civiles; a favor de la libertad de los presos políticos, lo cual incluye nuestro caso por los arrestos ocurridos los días 18, 19 y 20 de marzo del año 2003. Todo dentro de un marco de cordura y respeto a la opinión ajena.

Como católico practicante y profundo admirador de Karol Józef Wojtyła, más conocido inolvidablemente para el mundo como Juan Pablo II; en nombre propio y de todos los presos cubanos, especialmente de los presos políticos, llegue – aunque un poco tarde por el aislamiento social que la prisión me impone- este mensaje a las autoridades y representantes de la Iglesia Católica como testimonio del dolor de un humilde servidor.

Que Dios acoja en Su Reino a su siervo Karol Wojtyla, para que descanse en paz quien supo ser su fiel representante en la tierra.

Queda de ustedes fraternalmente en Cristo,

Ricardo Silva Gual
Preso Político de Conciencia