PERIODISMO DE FICCION DE LA REALIDAD CUBANA


APLOPRESS

PRECURSOR

 


El discurso necesario para el presidente ideal

Latinoamericanos/as me siento orgulloso, y es un privilegio histórico para mí, poder dirigirme a ustedes desde mi condición de presidente de los Estados Unidos de Norte América. En mi recorrido por diferentes países de la región, pude comprobar que hay que cambiar nuestra política exterior para América Latina y hasta la manera de hacer política de los Estados Unidos. La política basada en la relación económica ya no es suficiente,  tenemos que ir a la lucha de las ideas, porque en el terreno ideológico es donde estamos perdiendo la guerra, incluso dentro de nuestro propio país.

La izquierda, cuando ha llegado al poder, los resultados económicos de sus gobiernos han sido desastrosos, y a pesar de ello, y del derrumbe del campo socialista ha mantenido su discurso y su perspectiva ideológica que embriaga a los pueblos, mas ahora que se ha reforzado con una extraña alianza entre los fundamentalistas islámicos y las neo dictaduras populistas de América Latina, sostenidas por un incalculable potencial económico.

Todo esto, mientras el antiamericanismo irracional crece. Se está utilizando nuestra cultura de respeto a los derechos humanos, para socavar y debilitar nuestra lucha contra el terrorismo. El objetivo fundamental de la gran prensa liberal americana y mundial no es crear conciencia sobre el enorme peligro que se cierne sobre nuestra nación y sobre todo Occidente. Todo lo contrario, lo que se quiere presentar como un peligro es nuestro esfuerzo por confrontar la amenaza del terrorismo. Debemos utilizar nuestro discurso, como arma y prédica del bien y de la buena voluntad de los Estados Unidos, si queremos prevalecer como nación.

Durante mi período de mandato se ha cuestionado la atención que los Estados Unidos le ha brindado a América Latina, pero habría que preguntarse, ¿qué le han brindado los pueblos latinoamericanos a los Estados Unidos? Una política agresiva, inspirada por algunos gobernantes y la izquierda más retrógrada, al estilo de los tiempos de la guerra fría. No sólo durante mi gobierno, sino durante décadas, nuestro país le ha proporcionado cuantiosos fondos a gobiernos e instituciones latinoamericanas, ¿dónde han ido a parar esos fondos? Es cierto, que por nuestro modelo de gobierno, yo como presidente no puedo hacer lo que hacen otros gobernantes de la región y que los convierte en muy populistas, repartiendo los recursos de sus países como prebenda política, incluso disponiendo del material humano para repartirlo por los diferentes países sin consultar su voluntad, como es el caso  de los profesionales cubanos, que al final terminan huyendo hacia los Estados Unidos.

Se pide más generosidad para América Latina y estoy seguro que el pueblo estadounidense tendría esa voluntad, pero ¿No han visto sus movilizaciones y manifestaciones antiamericanista? Con esa actitud hacia los Estados Unidos, ¿creen que van a convencer a la población norteamericana y a sus representantes en el Congreso y el Senado para lograr convertir en ciudadanos a todos los latinoamericanos que ingresen en nuestro país, o nuestros voluntarios y profesionales tendrían la voluntad de sacrificarse por un pueblo que los desprecia?

Cuando los Estados Unidos ha necesitado del apoyo de los gobiernos latinoamericanos, para respaldar su posición frente a países violadores de los derechos humanos como Cuba, muchos se han abstenido y cuando nuestra seguridad nacional se ha visto atacada por terroristas, como el trágico 11 de septiembre, sólo unos pocos países se mostraron solidarios y enviaron tropas a combatir a los terroristas en su propia madriguera. Entonces, de qué solidaridad hablan y de qué compasión hablan para América latina. No es Estados Unidos el responsable de la gran tragedia y pobreza latinoamericana, sino sus gobiernos e instituciones y es a ellas a quienes tienen que pedirles cuenta sus pueblos y todos ponerse a trabajar, como lo ha hecho este gran pueblo norteamericano, que por eso ha logrado su gran prosperidad.

Muchos critican nuestra política migratoria.  Sin embargo, nuestro pueblo tiene la posibilidad de entrar y salir del país con plena libertad y voluntad. No hay país que les haya brindado más oportunidades y protección a los inmigrantes ilegales que nosotros, y que los haya convertido en sus propios ciudadanos ¿Podrían los gobiernos latinoamericanos decir lo mismo de su trato con los inmigrantes ilegales que llegan a sus respectivos países? Sin embargo, no he visto a los activitas de derechos humanos interesados por este problema, que constituye la peor epidemia que enfrenta el mundo de hoy. ¿Y saben por qué? Porque sus gobiernos no han logrado emprendimientos económicos que posibiliten una adecuada política social, forzando a sus pueblos a arriesgarlo todo para irse a nuestro país, que si le brinda una estabilidad económica,  que alcanza para ellos y para enviar en forma de remesas a sus familiares que dejaron atrás.

Este es un problema al que quisiera referirme.  Las remesas son la fuga de capital líquido más grande de esta nación. Hay que ir pensando en alguna solución económica para contrarrestar esa fuga de capital, que a mediano o largo plazo va a perjudicar la economía norteamericana. La inmigración aunque es un problema para los Estados Unidos, es una responsabilidad de los gobiernos de la región y sería muy saludable trabajar juntos en programas de desarrollo paralelo, donde las remesas cumplan un papel protagónico, como fuente de financiamiento e inversión en sus respectivos países, y no se vayan solamente al sector de consumo y servicios como está sucediendo hasta ahora.

Hoy también quiero tratar el asunto del famoso muro que se levanta en la frontera con México, que algunos han tenido la mediocridad de compararlo con el muro de Berlín. Esos ilusos parecen no recordar que el muro de Berlín era para impedir la salida de los alemanes hacia el mundo libre. Nosotros construimos un muro para evitar la entrada incontrolada a nuestro país, que ponga en riesgo nuestra seguridad nacional y eso es política internacional, ¿dónde dejan entrar libremente a los inmigrantes, incluso en la propia América Latina? Si fuera así, ya en Cuba y Haití no quedarían ciudadanos, sin contar otros países con altos índices migratorios.

Los defensores de la inmigración ilegal, que muchos de ellos lucran y reciben fondos de los propios Estados Unidos, alegan que los inmigrantes ilegales (indocumentados) no son criminales, pero si es un delito como sucede en cualquier del mundo. Sin embargo, tratan de darle un juego semántico a la palabra a partir de su traducción literal del inglés para confundir, como han hecho del termino ilegal por indocumentado, para suavizar la connotación de la palabra. Además, una frontera por la que cruzan más de 700 000 mil personas al año, nadie puede asegurar que eso no sea el punto de partida de la estrategia de infiltración de los terroristas a nuestro país.

Es cierto que la inmigración ilegal es un problema real en nuestra nación y hay que encontrarle la solución necesaria y perecedera. Debemos partir por determinar quienes ya se encuentran en el país, realizaremos un censo y un registro de todos los inmigrantes ilegales. A partir del vencimiento del plazo fijado, toda persona que se detecte ilegal en el país, será deportada y responsabilizada con los gastos de la deportación. Estaremos promoviendo una cumbre con los gobernantes de los principales países emisores de inmigrantes ilegales, para de forma conjunta desarrollar estrategias y compartir responsabilidades.

Yo estoy a favor de una reforma migratoria que responda a los intereses de nuestro país y a una lógica en su implementación, que de posibilidad de trabajo legal a todos los inmigrantes ilegales que se encuentran en estos momentos aquí por tiempo indefinido, que se les de residencia permanente a los menores de 21 años, principalmente a aquellos que se encuentran estudiando y que se les de una solución jurídica a los que hayan cometido algún delito menor, sin con ello evita la separación familiar.

Es inadecuada una reforma migratoria que de acceso directo a la residencia y ciudadanía porque con ello se crearía un precedente que motivaría la entrada a un ilimitado número de inmigrantes que haría colapsar nuestra infraestructura social y económica y que violaría el derecho de los que realizaron sus trámites legales en nuestras embajadas en el extranjero, y esperan pacientemente sus visas, que ya fueron aventajados por los que de forma ilegal entraron al país.

En el caso de Cuba,  ha sido un error estratégico mantener un acuerdo migratorio que debilita la presión social y política del pueblo cubano contra su gobierno. Hay que suspender el acuerdo migratorio y cuantas leyes favorezcan la emigración como válvula de escape para el régimen cubano. Estados Unidos no acepta el chantaje de la dictadura cubana con su amenaza de propiciar un éxodo masivo. Cualquier acción en ese sentido se considerará una declaración de guerra y conllevará a una reacción quirúrgica contra la elite gobernante y los desplazados serán entregados al Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas.

Hoy quiero referirme también a un tema muy controversial, la decisión de atacar al gobierno de Irak. Muchas personas, incluso de relevante importancia han aceptado que el ataque se debió a las presuntas armas químicas que poseía Sadan Housein y que realmente no existían. Aceptar que nuestro ataque a Irak se debió solamente por su posesión de armas químicas y además aceptar que no las tenía es una superficialidad. Hay que tener en cuenta la complejidad de la topografía de ese país, donde todavía existen personas fugitivas y sitios donde se esconden insurgentes que no se han podido localizar, ¿quién me puede asegurar que no existen armas químicas camufladas en Irak?

Además, el gobierno de Irak desafió las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre armas biológicas, expulsó a sus inspectores y suministraba apoyo y sustento a los terroristas que se inmolaban en operaciones contra objetivos norteamericanos o de nuestros aliados. Nuestros enemigos nos critican porque comprenden la efectividad de nuestra estrategia de atacar a los terroristas en sus propios territorios, ellos preferirían que los dejáramos en capacidad atacarnos directamente como lo hicieron el 11 de septiembre, cuando las Torres Gemelas y el Pentágono y mataron a más de tres mil norteamericanos.

No podemos dejar de reconocer que en la guerra de Irak se han cometido errores, nos hemos enfrascado en una guerra asimétrica e irregular y no nos retirarnos en el momento preciso.  Tampoco se ha hecho uso de una supremacía tecnológica que impacte a nuestros enemigos y esa debe ser nuestra principal estrategia a partir de estos momentos. La resolución o mediación en ese conflicto es una responsabilidad de las Naciones Unidas y de la Liga Arabe, pero como están las cosas tenemos que buscar urgente una forma diferente de mantener nuestra presencia en Irak, sin someter a nuestras tropas a  situaciones de alto riesgo. Porque retirarse completamente de Irak será un grave error de consecuencias desastrosas.

Los Estados Unidos, como nación debe hacer prevalecer su alto desarrollo tecnológico. El caso de los secuestrados en Irak, sin tener implantados microchips y la imposibilidad de hacer entrar la señal de Radio y Televisión Martí en Cuba es un gran ridículo tecnológico para nuestro país, como la primera potencia mundial.

En cuanto a la cruzada energética. El etanol o biocombustibles fue una propuesta de los movimientos izquierdistas, cuando el petróleo era la única alternativa como fuente de energía para los países desarrollados. Hoy, cuando el control del petróleo se encuentra en manos de los países más hostiles hacia los Estados Unidos, para el movimiento de izquierda ya el problema no tiene el impacto ecológico que decían tener.

Los Estados Unidos tienen que prevalecer, y no por un afán loco y hegemónico, sino por ser el país que tiene la fuerza capaz de frenar el avance de todas aquellas intenciones de hacer desaparecer nuestra cultura e identidad como civilización. Tenemos que preservar nuestros intereses como nación, inculcando a la gran masa de inmigrantes el amor a la nación americana. Sería fatal para los Estados Unidos que los inmigrantes que entran a nuestra gran nación no la acojan como suya, sino que lleguen con el lastre del antiamericanismo universal, porque a largo plazo, nuestra sociedad estaría minada por dentro si se produce un cambio en la interrelación demográfica.

Estados Unidos para mantener su liderazgo mundial seguirá impulsando su desarrollo tecnológico. A corto plazo reducirá su dependencia del petróleo y convertirá el etanol y el gas natural como sus principales fuentes de energía, para lo cual será política de estado la reconversión de todas nuestras industrias para el nuevo tipo de combustible, que además de tener una gran importancia económica y para el medio ambiente, también es una indispensable estrategia política. 

La oposición partidista no puede convertirse en una alianza estratégica contra los Estados Unidos. La oposición partidista no puede responder a los intereses de nuestros enemigos, porque más allá de nuestra posición política, somos norteamericanos y tenemos la responsabilidad moral e histórica de velar por los intereses de nuestra gran nación, por encima de todas las cosas.

Que viva Norteamérica,
Que reinen por siempre y para siempre los Estados Unidos.
Buenas noches.